Casillas, Champions League, Chelsea, Himno, Mourinho, Porto

MOURINHO MOTIVA A CASILLAS CONTRA SU CHELSEA CON LOS ‘FILHOS DO DRAGAO’

casillas
Las azarosas flechas del destino quisieron que el tan esperado debut de Iker Casillas en Liga de Campeones ante su nueva afición vaya a producirse frente a la escuadra que dirige un viejo conocido tanto del flamante guardameta portista como de los moradores del estadio Do Dragao. El regreso de José Mourinho a la que fuera su casa una década después de llevar a los blanquiazules a levantar su segunda Copa de Europa añadirá una importante dosis de morbo al duelo estrella de este segundo capítulo del torneo continental en su versión 2015-16. Un buen puñado de sentimientos encontrados cargarán como pocas veces se ha visto la atmósfera del coliseo lusitano con la presencia sobre el césped del preparador de Setúbal y del jugador al que declaró una guerra sin cuartel durante su etapa como máximo responsable técnico del Real Madrid.

A diferencia de lo que venía sucediendo en el Bernabéu prácticamente desde el adiós de Mou del club de Concha Espina, Casillas sí estará arropado incondicionalmente para tan especial cita por la parroquia blanquiazul, que desde su aterrizaje en el norte de Portugal no ha parado de transmitirle su cariño y agradecimiento por haber elegido el Porto para continuar su brillante carrera tras dejar el equipo de sus amores. Conscientes de su falta de feeling (por decirlo así) con Mourinho, la incógnita estará en saber qué trato dispensan al hombre que revitalizó las maltrechas arterias de su club a comienzos de la década anterior hasta convertirlo en una máquina de ganar que durante los dos años y medio que duró su reinado añadió a sus vitrinas, entre otros títulos, una Copa de la UEFA y una Champions.

Lo cierto es que el legado mourinhista en Porto, guste o no al respetable, su presidente o su actual portero, va mucho más allá de las hazañas logradas sobre el manto verde. Tanto es así que hasta la canción que Iker escuchará entonar por 50.000 almas instantes antes de que la pelota eche a rodar, lleva el sello del míster setubalense. Filhos do Dragão, o lo que es decir, el You’ll never walk alone del universo portista, se ha hecho con un sitio privilegiado entre el amplio repertorio de cánticos de la parroquia blanquiazul prácticamente desde aquella noche de verano de 2002 en la que los propios futbolistas sorprendieron a los suyos ingresando al césped del viejo Das Antas a oscuras e interpretando un himno desconocido para ellos.

El tema, en realidad, versionaba una vieja canción del popular grupo de folk-rock luso Quinta do Bill llamada Os Filhos da nação, que Mourinho, su ayudante Rui Faria, Antero Henrique (director deportivo del club) y el doctor Puga adaptaron convenientemente con una letra que pretendía motivar a los jugadores y conectarlos con una hinchada que llevaba ya tres temporadas sin oler un solo título. “Todo surgió al iniciarse la pretemporada en Francia, yendo en el autobús del entrenamiento al hotel y viceversa. Rui Faria, Antero, el doctor y yo fuimos poniéndole letra al tema Filhos do Dragão. Con ella pretendíamos dar continuidad al nuevo espíritu que estaba surgiendo dentro del vestuario a esa ambición compartida por todos de hacer de nuevo campeón al FC Porto”, reveló por vez primera Mourinho durante una entrevista concedida al canal de televisión lusa TVI mes y medio después de firmar como técnico del Real Madrid.

Los hechos demostraron que aquella simbiosis grada-césped perseguida por el hoy inquilino del banquillo del Chelsea funcionó a las mil maravillas durante esa campaña 2002-2003, ya que el Porto levantó cuatro títulos: Liga, Copa, Copa de la UEFA (ganada al Celtic en Sevilla) y Supercopa lusa. Un año más tarde completaría su obra de ingeniería al mando de los blanquiazul, ya en el nuevo Dragao, reeditando la corona liguera y conquistando contra todo pronóstico la Copa de Europa tras derrotar en la final por un contundente 3-0 al Mónaco de Morientes en Gelsenkirchen.

Los éxitos de aquella primera campaña completa de Mou dirigiendo al Porto (en la precedente había llegado al equipo en enero de 2002, procedente del Uniao Leiria, para suplir a Octavio Machado) quedaron unidos para siempre al tema Filhos do Dragão. Incluso, días después de conquistar la UEFA, técnico y jugadores se juntaron en unos estudios de la ciudad donde muere el Duero para grabar un videoclip entonando todos juntos los acordes del que ya había sido adoptado como principal estandarte musical de la afición.

MANCHESTER, ENGLAND - OCTOBER 26: Chelsea Manager Jose Mourinho shouts orders during the Barclays Premier League match between Manchester United and Chelsea at Old Trafford on October 26, 2014 in Manchester, England. (Photo by Alex Livesey/Getty Images)

Esa iniciativa, que enardeció hasta límites insospechados los corazones blanquiazules, sentó como un tiro a los integrantes del grupo Quinta do Bill, a la sazón creadores de la canción original y que, además, no tienen una especial simpatía por el club que preside Jorge Nuno Pinto da Costa. “El Porto, por iniciativa de Mourinho, nos pidió permiso para versionar nuestro tema y transformarlo en  Filhos do Dragão para conmemorar aquella campaña histórica, no para adoptarlo como himno oficial permanente del club”, explica su vocalista Carlos Moisés.

 
FILHOS DO DRAGAO (Letra de José Mourinho)
Aquí estás tú, joven Dragón, llegado de otro siglo
en busca de un lugar difícil de encontrar.
En el entrenamiento vive la esperanza
En el juego, la certeza de otra victoria que
tienes que conquistar, que tienes que conquistar!
Ay estos son los hijos del Dragón,
Unidos para vencer, ansiosos por hacer
de este Porto campeón!
En cada estadio nada que temer, en el momento
de la decisión. La victoria es una orden,
nadie puede frenar nuestra adicción a ganar!
Ser Portista es una bendición, no podemos
dividirnos. Dalo todo por el club
porque sólo sabes amarlo!
Ay estos son los hijos del Dragón,
Unidos para vencer, ansiosos por hacer
de este Porto campeón!
Estándar
Bayern, Borussia Dortmund, Bundesliga, Guardiola, Thomas Tuchel

TUCHEL REINVENTA AL BVB CON EL IDEARIO DE GUARDIOLA PARA SER EL AZOTE DEL BAYERN

hi-res-6eaa09ed592e57032dfe87b715351b3c_crop_north
El Borussia Dortmund es lo más parecido que existe al ‘Ave Fénix’ en Alemania y, si me apuran, en el balompié de todo el Viejo Continente. Sus macronúmeros, el refrescante elixir que viene desprendiendo su electrizante juego combinativo en estos primeros lances de campaña y una brutal capacidad de pegada le han vuelto a situar a la cabeza de los aspirantes a derrocar la dictadura impuesta por el Bayern de Heynckes, primero, y ahora de Guardiola.

El desgaste acumulado a nivel grupal durante el último ejercicio de Jürgen Klopp como timonel de los Die Schwarzgelben (colistas a la conclusión de la primera manga liguera y séptimos en la línea de meta) parecía el triste epílogo a una magnífica etapa coronada con dos Bundesligas, una Copa y dos Supercopas, aderezadas con aquel inolvidable 4-1 al Real Madrid y la consiguiente final de la Liga de Campeones en el Santiago Bernabéu, perdida ante el Bayern.

Empero, el extraordinario legado en cuanto a títulos y sensaciones dejado en el Signal Iduna-Park por el histriónico técnico natural de Stuttgart no ha caído en saco roto. Michael Zorc, director deportivo de los Borusser, decidió beber de las mismas fuentes que siete años atrás y se trajo de la milenaria Maguncia a un entrenador de perfil bajo pero con una inmejorable reputación en la elite del fútbol teutón merced a su exitoso quinquenio al frente del Mainz: Thomas Tuchel.

A imagen y semejanza de su antecesor, del propio Rafa Benítez o de José Mourinho, el nuevo inquilino del banquillo del estadio con la media de asistencia más elevada en toda Europa tampoco ha necesitado alcanzar grandes cotas vestido de corto para diplomarse como un brillante estratega. Ocho partidos defendiendo los colores del Stuttgarter Kickers en la categoría de plata fueron, de hecho, lo más cerca que el ex central nacido en Krumbach estuvo de codearse con la flor y nata del balompié nibelungo.

El año sabático que se tomó tras despedirse del equipo que le sacó del anonimato ha dado nuevos bríos a su libreto y le ha preparado convenientemente para coger por los cuernos un morlaco de la enjundia del Dortmund y volver a ponerlo en boca de todos hasta el punto de ilusionar al personal con la viabilidad de presenciar un renovado duelo a muerte entre los de Westfalia y el gigante bávaro.

Las estadísticas, incapaces de mentir respecto al estado de forma de un conjunto, comienzan a asustar a sus enemigos de mayor pelaje, léase Bayern o Wolfsburgo. El BVB acumula un total de 18 triunfos, dos empates y apenas una derrota (ante el Bochum y en su tercer choque de pretemporada) desde que se pusiera a las órdenes de Tuchel a finales de junio, con un devastador balance de 72 goles a favor por 17 encajados; ha salido airoso en 11 de sus 13 partidos oficiales (cinco en la Europa League, cinco en Liga y uno en Copa), firmando de rondón el mejor arranque histórico de la Bundesliga (15 puntos, 18 dianas a favor y 3 en contra), mejorando los guarismos del Bayern de Heynckes en el año del Triplete (2012-13).

G_Frankfurt_Torjubel_3_bvbnachrichtenbild_regular
Lejos de lo que cupiera esperar en una escuadra sumida en un aparente fin de ciclo, Tuchel ha sido capaz de revitalizar en poco menos de tres meses las arterias del Borussia obviando el término revolución de su hoja de ruta. El nuevo jefe de los amarillos se ha limitado a incidir en los pequeños detalles para hacerle un sutil lavado de cara al actual colíder de la Bundesliga en tiempo récord. Para empezar, pocos refuerzos pero estratégicos y de calidad que han estimulado sobremanera la competitividad.

Dos de ellos, el meta suizo Bürki (Freiburg) y el precoz volante tapón Weigl (Munich 1860), son indiscutibles para el joven preparador (42 años). El ‘español’ Gonzalo Castro (Bayer Leverkusen) o el mancunian Adnan Januzaj, por su parte, entran de lleno en la política de rotaciones tan del agrado de un Tuchel (hasta 19 jugadores han sido ya titulares) que se ha metido hasta la cocina en Hohenbuschei, la Ciudad Deportiva de los amarillos, para alterar usos y costumbres en el capítulo alimentario.

El nuevo preparador físico del equipo, el ex decathleta Rainer Schrey, ha diseñado una rigurosa dieta de estricto cumplimiento para todos los componentes del plantel carente de pan blanco, pizzas, pastas o azúcar industrial. Los Reus, Gundogan y compañía tienen permiso al menos para ingerir fideos o noddles en el capítulo de los carbohidratos, pero sólo si son integrales. “No tengo la capacidad de planificar el éxito, pero sí vuestro rendimiento”, espetó el stajanovista Schrey a sus nuevos pupilos nada más tomar posesión del cargo. Dicho y hecho: el once Borusser vuela literalmente sobre el verde, lo que le permite mantener una cadencia de juego y de presión infernal los 90 minutos.

La querencia que el sucesor de Klopp siente por la psicología deportiva le ha llevado a cuidar también dicha parcela y preparar a los suyos para el momento en el que sufran su primer varapalo de la temporada. “Los jugadores necesitan tiempo para recuperarse no sólo física, sino también mentalmente. Tan importante es el uno como el otro”, asevera a menudo Tuchel.

Pero donde mayor impacto está teniendo el trabajo del ex técnico del Mainz sobre el brutal rendimiento mostrado hasta la fecha por su Dortmund es en la propia filosofía de juego. Confeso admirador del modus operandi que Guardiola instauró en su dorado ciclo azulgrana, Tuchel ha adoptado algunos de sus conceptos fundamentales, caso de la presión alta o la circulación de balón en espacios cortos a base de paredes o triangulaciones fulgurantes a ras de hierba, que entremezcla con otros típicamente germanos (desplazamientos largos, cambios repentinos de orientación o trepidantes contras en 3-4 toques máximo).

Buenos ejemplos de ello son dos de los tres tantos que le endosó el anterior domingo al Leverkusen (3-0): el primero llegó como producto de un robo de balón en campo propio, pase largo de Kagawa sobre Hofmann y éste que definió tras superar al meta Leno. El segundo se ha convertido ya en un clásico de este remozado Borussia: Gundogan, Mkhitaryan y Kagawa se asocian en corto al borde del área y el japonés remacha por bajo.

Ese tiqui-taca a la alemana marida a la perfección con una riqueza táctica y de movimientos trabajados hasta la saciedad en sus exigentes sesiones de entrenamiento. El 1-4-2-3-1 puede cambiar sobre la marcha a un 1-4-1-4-1 o un 1-4-3-3 según dicte el guión del choque y la mayor o menos dificultad que encuentren en superar la maraña defensiva del rival de turno. Porque en esencia, y esa quizás sea la gran variante introducida por Tuchel con respecto a la era Klopp, el fútbol de este Borussia se asienta en el control permanente del balón a partir del posicionamiento estratégico de sus efectivos para economizar los esfuerzos.

En ese aspecto, también se perciben señales Made in Pep: Julian Weigl e Ilkay Gundogan son los pilares del once borusser desde el punto de vista táctico. Mientras que el joven contención evoluciona por delante de los centrales (o entre ambos en fase defensiva) y mantiene la línea de flotación al más puro estilo Busquets con su sexto sentido para estar siempre en el lugar correcto, el exquisito medio de origen turco ha vuelto por sus fueros liderando unos metros por delante la orquesta ofensiva. Un timing siempre acertado para poner a buen recaudo el control de juego y los pases filtrados a los espacios libres en busca de desequilibrios a partir de las apariciones en velocidad de los carrileros le asemejan a todo un Xavi Hernández.

ee006444-21b2-11e5-acef-f80f41fc6a62
Reus (o Hofmann), un renacido Kagawa y el armenio Mkhitaryan se mueven con bastante libertad por los tres cuartos de cancha, ya sea para entrar en la rueda de combinaciones en corto o para acelerar el ritmo y buscar una superioridad en ataque que les permita generar una situación franca de gol. Aubameyang, a la sazón pichichi de la Bundesliga (6 dianas), ex aequo con Thomas Müller, es la referencia de la vanguardia amarilla. Su explosividad en los metros finales es un plus que aumenta sobremanera la efectividad en la pegada de este Borussia que, partido a partido, empieza a cautivar a los paladares más exigentes en el país de los vigentes campeones del mundo.
Estándar
Cáncer, Estrella Roja, Fútbol, Hugo Vieira

HUGO VIEIRA ESQUIVÓ SU MALA ESTRELLA EN EL DERBI DE BELGRADO

img_757x426$2015_01_27_20_03_54_432217
La vida vuelve a sonreír para Hugo Vieira (Barcelos, 1988). Ya tocaba porque el atacante portugués del Estrella Roja, héroe absoluto del último derbi de Belgrado con dos golazos de bandera que resultaron decisivos para noquear al Partizan (3-1) por vez primera desde noviembre de 2013, no ha parado de acumular noticias luctuosas durante el último trienio.

En realidad, el viento de la desgracia del ex delantero del Sporting de Gijón, entre otros equipos, arrancó en septiembre de 2012 cuando a su novia de toda la vida, Edina Carvalho, le diagnosticaron un sarcoma sinovial en el mediastino anterior. La noticia cambió de un día para otro la existencia de Vieira, que por entonces acababa de aterrizar en El Molinón, cedido por el Benfica, para tratar de ayudar a los asturianos a retornar a Primera.

Con la cabeza y el corazón muy lejos de Gijón, el delantero luso apenas participaría en un par de encuentros con los rojiblancos (Las Palmas y Racing) antes de tomar la decisión de regresar, en enero de 2013, a su Barcelos natal para defender los colores del Gil Vicente, lo que le permitió estar a diario junto a su amada, inmersa en un largo tratamiento de quimioterapia.

La buena respuesta de Edina al tratamiento para combatir su gravísima enfermedad animó a Hugo, que había cerrado la temporada con unos buenos registros goleadores pese al drama personal que estaba viviendo, a aceptar una oferta del Sporting Braga. Empero, la alargada sombra del sarcoma volvió a cebarse en su novia a comienzos del pasado año y el actual delantero del Estrella Roja desandó nuevamente sus pasos para retornar al Gil Vicente y acompañar a su joven pareja en su particular batalla contra el cáncer.

Esa lucha se prolongaría por espacio de un año hasta que el pasado 25 de enero fallecía víctima de su larga dolencia en un hospital de Barcelos. Roto por el dolor y abrumado por las innumerables muestras de cariño (incluida la del Sporting) recibidas, Hugo Vieira dedicó un hermoso epitafio a Edina que colgó en una red social: “La vida me robó mi mayor trofeo. Gracias por los miles de mensajes de apoyo. Parte de mi vida terminó hoy, si no la vida entera… ¡La persona que más me cambió y mejor me comprendió!. Descansa en paz, mi amor”.

El atacante trató de poner distancia para rehacer su vida y se marchó a Rusia para defender los intereses del Torpedo de Moscú (con el que había llegado a un acuerdo el verano anterior), recién vuelto a la elite del balompié de aquel país. La suerte, sin embargo, siguió dando la espalda al portugués. Además de acabar perdiendo la categoría con el mítico cuadro moscovita, Hugo Vieira fue víctima de una agresión durante un partido¡por parte de un compañero! Sucedió en el transcurso de un derbi contra el Dinamo.

El ex sportinguista encaró la portería rival y optó por una acción individual, en lugar de pasar la pelota a Putsila, que estaba en posición franca para anotar. Vieira marró su disparo y a renglón seguido el volante bielorruso, totalmente fuera de sí, se fue directo a por el luso y le soltó un fuerte manotazo en el rostro a modo de recriminación. El punta luso eludió responder a su colega del mismo modo y siguió jugando. Tras el choque, la Federación anunció que abriría expediente a sendos futbolistas, aunque la cosa no pasó a mayores y ninguno de los dos fue sancionado.

Tras el descenso del Torpedo, nuestro protagonista buscó un nuevo desafío lejos de su Portugal natal y a principios de julio aceptó una oferta del Estrella Roja. Su suerte, al fin, empezó a cambiar al amparo del Pequeño Marakana. Tras un más que notable arranque de campaña en el que se ganó un hueco en el once de Miodrag Bozovic, Hugo Vieira devolvió el pasado fin de semana la supremacía capitalina al que fuera campeón europeo en 1991 tras dos años sin oler un triunfo sobre el Partizan con dos genialidades.

COxaN6wWcAAdciS
 La primera llegaría a los 25 minutos de juego tras sortear al meta Zoran Zivkovic con una soberbia vaselina lateral ejecutada con la zurda, su pierna ‘mala’. A la vuelta del descanso, con 1-1 en el luminoso, el portugués enganchó una fantástica folha seca con la derecha desde 30 metros que sorprendió al meta de los Grobari, poniendo nuevamente en ventaja a un Estrella Roja que sentenciaría el clásico más caliente del Este de Europa cinco minutos más tarde con un tanto de su compañero de ataque, Aleksandar Katai.

Además de obtener la victoria más holgada sobre su eterno enemigo en casi un lustro, los rojiblancos consolidaron su liderato en la Super Liga serbia, en las que ya aventajan al vigente campeón en ocho puntos. Eufórico por su condición de figura en un choque de semejante magnitud, Vieira no pudo evitar emocionarse al confesar a quién había dedicado el doblete. “Marcar en un derbi tan grande es muy bonito, pero lo importante es que ganamos y seguimos primeros. Cada gol que anotó es para una mujer, Edina, mi novia. Desde hace unos meses ya no está conmigo físicamente porque falleció, pero su espíritu siempre estará presente”.

Estándar
Champions League, FC Astana, Kazakhstán, Nemanja Maksimovic

EL ASTANA ARRANCA SU SUEÑO DE CHAMPIONS BAJO LA BATUTA DEL ‘XAVI SERBIO’

maksi astanaTener el coeficiente UEFA más bajo de todos los participantes en la fase de grupos de la nueva edición de la Liga de Campeones (310) no ha amilanado lo más mínimo al Football Club Astana. Después de tumbar al Maribor esloveno y al HJK Helsinki, el campeón kazajo festejó a lo grande en Nicosia, tras hacer lo propio con el APOEL Nicosia, su primera incursión en la máxima competición continental, que arrancará esta noche en el estadio Da Luz ante el Benfica. El conjunto chipriota, al que ya batió en su feudo (1-0), no fue capaz de hacer valer el intimidatorio ambiente del GSP stadium y se estrelló contra la seriedad y buen hacer de los pupilos del búlgaro Stanimir Stoilov, que salieron airosos tras 90 durísimos minutos para convertirse en el primer equipo de su país que va a asomar la cabeza entre las 32 mejores escuadras del fútbol europeo.

Gozar de la protección del mismísimo presidente de Kazakhstán, Nursultan Nazarbayev, quien en 2012 lo fagocitó, le cambió el nombre de Lokomotiv por el actual y lo integró al Club Deportivo Presidencial Astana (del que forman parte también el equipo ciclista del Astana, el de baloncesto y el que toma parte en el Dakar, entre otros), tiene mucho que ver con que los Blue and Yellows (azules y amarillos) hayan quemado rápidamente etapas camino de la gloria pese a ser una entidad deportiva de muy nuevo cuño (nació en 2009).

Con todo y con eso, seguramente el detalle más llamativo del Astana hay que buscarlo en la figura del líder de la escuadra. Un aspecto, este, al que el patrón concede una importancia superlativa. A diferencia de lo que sucede en el Astana Pro Team, donde no dudó en tirar de talonario para atraer a figuras del calibre de Contador, Lance Armstrong o Nibali, la brújula de su sección de balompié la lleva un jugón serbio de apenas 20 primaveras: Nemanja Maksimovic.

Centrocampista mixto de imponente físico (mide casi metro noventa) forjado en las inferiores del Estrella Roja, infatigable en el trabajo defensivo y muchísima calidad en su pierna derecha, el mariscal de campo del Astana se ha ganado los galones en un tiempo récord, puesto que aterrizó en Kazakhstán el pasado mes de febrero procedente del Domzale esloveno. Medio millón de euros, todo un mundo para los balcánicos, no les dejó otro remedio que desprenderse de su mejor futbolista.

“Estoy satisfecho de haber llegado al Astana. Es un buen club, que ha ganado la Liga en su país y tiene grandes ambiciones. Acepté su oferta porque me impresionó su proyecto de futuro y el deseo de apostar por jóvenes futbolistas como yo. Estoy seguro que las cosas me van a ir bien aquí”. Las primeras palabras de Maksimovic como nuevo jugador del Astana no pudieron ser más premonitorias. Su nombre no ha parado de sonar desde aquel instante en la inmensa mayoría de las secretarías técnicas europeas.

Si a nivel de clubes sus números en el último año están sorprendiendo por la facilidad que tiene para ver portería pese a ser uno de los dos volantes que guardan las espaldas a los tres mediapuntas (10 tantos en 3x partidos), fue su extraordinaria actuación en el pasado Mundial sub 20 de Nueva Zelanda lo que le ha catapultado a ser considerado en este momento como uno de los talentos con mayor proyección del fútbol planetario.

astana 1

El seleccionador serbio, Veljko Paunovic, le dio el mando de las operaciones en la medular y Maksimovic respondió a su confianza sacando a relucir las muchas virtudes que el chaval nacido en Banja Koviljaca, muy cerquita de Bosnia Oriental, exhibe cada vez que su corpachón aterriza sobre un terreno de juego. Sabedor de la importancia del pivote defensivo en su esquema, el ex jugador del Atlético no le dio un segundo de respiro a lo largo del torneo que los balcánicos acabarían conquistando contra todo pronóstico.

Maksi jugó cada minuto de los siete encuentros del combinado serbio (incluyendo cuatro prórrogas) y encima se dio el lujo de ser el jugador decisivo de la finalísima, disputada ante la poderosa Brasil en Auckland. La estrella del Astana asistió a Mandic para abrir el marcador del choque y, ya en la recta final de la prórroga (118′), hizo bueno un pase magistral de Andrija Zivkovic para superar al meta Jean con un disparo raso que coronó a los Icici como el mejor equipo juvenil del planeta.

Designado mejor futbolista de la final e integrante del once ideal del campeonato, este admirador confeso de Xavi Hernández (por el de Terrassa luce el 6 con su club y el 8 con la selección, aunque sus hechuras le asemejan más a su compatriota Matic) confirmó en Las Antípodas su condición de estrella en ciernes. Fue precisamente su brillante puesta en escena mundialista lo que ha reforzado su papel preponderante en el once de Stoilov.

Tres semanas después de campeonar con sus compañeros de selección en Nueva Zelanda, saltaba al césped en Maribor para ayudar al Astana a superar el primer escollo en su lento y arduo camino rumbo al preciado tesoro de la Champions. Ser el faro indiscutible del mejor club kazajo del momento le ha obligado, como en la sub 20, a hacer horas extras pese a no haber disfrutado apenas de asueto veraniego. El preparador búlgaro sólo le ha dispensado de jugar el segundo tiempo del partido de vuelta ante los eslovenos. Y con razón porque un gol suyo en Nicosia sirvió para asegurar el pasaporte hacia la fase de grupos.

Quien a buen seguro se está tirando de los pelos viendo su creciente protagonismo sobre el manto verde es el Hellas Verona. Un error burocrático cometido por su director deportivo, Sean Sogliano, al cerrar hace algo más de un año el acuerdo de compra del internacional juvenil serbio con el Domzale, ha privado a los italianos de disfrutar en el presente ejercicio del que consideraban recambio natural del brasileño Jorginho, ahora en las filas del Nápoles. Los del Bentegodi cerraron la operación en 100.000 euros, pero al tener cubiertas las plazas de extracomunitarios, decidieron dejarlo cedido en la escuadra eslovena una temporada.

nemanja-maksimovic-astana-foto-

Seis meses más tarde, el Domzale, aprovechando un defecto de forma en el contrato firmado con los italianos, aceptaron la oferta superior del Astana para traspasarlo al campeón kazajo a principios de este año. La jugada no le ha podido salir mejor a la cenicienta de la fase de grupos, consciente de que el nivelazo que está dando su jugador franquicia difícilmente le permitirá disfrutarle hasta junio de 2017, fecha en la que expira su compromiso con el juguete preferido de Nazarbayev. Eso sí, el escaparate de la Champions ayudará a elevar su precio de salida cuando se lo empiecen a rifar los grandes del Viejo Continente.

Estándar
Cristiano Ronaldo, Portugal, Real Madrid, Suk Hyun-jun, Vitoria Setúbal

EL ‘BOMBARDERO’ COREANO QUE QUIERE JUGAR CON CRISTIANO EN EL REAL MADRID

suk 3Dos semanas después de que la pelota echara a rodar en la Liga NOS lusitana, el aficionado de a pie ha dejado de hablar de Casillas y empieza a fijarse en lo que acontece sobre el césped. Y ahí el gran protagonista de este arranca de temporada es un chaval coreano de 24 años que responde al complicado nombre de Suk Hyun-jun (Chungju, 1991). Aunque el poderoso (mide 1’91) centro delantero del Vitoria de Setúbal no es ningún desconocido para el público portugués, ya que la verdiblanca es la tercera elástica que viste en el balompié del país vecino, sí está sorprendiendo tanto su producción goleadora como la hermosura de sus conquistas. En especial una: la que le hizo hace dos lunes al Académica de Coimbra.

El atacante asiático se sacó de su cañón diestro un misil escorado a la izquierda, desde 30 metros, que casi arranca la escuadra opuesta tras golpear en la parte interna del travesaño. Fue además el punto de partida de una goleada inapelable (0-4) a domicilio que redondeó el propio Suk con un sutil remate ante la salida del meta Trigueira tras un desmarque de libro. “Tal vez sea el mejor gol de mi carrera”, confesaba al diario Record luego de firmar el segundo doblete de su corta pero ya intensa carrera profesional. El primero y único hasta ahora lo había logrado en 2012, cuando militaba en el Groningen holandés.

Su técnico, Quim Machado, así como la inmensa mayoría de los medios lusos no tardaron en calificar su espectacular zambombazo de mejor gol del campeonato, y eso a pesar de que apenas se han disputado tres jornadas del mismo. Pero ahí no quedó la cosa: la propia víctima del francotirador surcoreano alabó su aldabonazo: “Fue una obra maestra”, apuntó desde su cuenta oficial de Twitter el Académica, en un bonito gesto deportivo por parte de quien había sido masacrado ante sus propios seguidores en el Cidade de Coimbra. Otros clubes de la Primeira liga también se apresuraron en aplaudir el latigazo de Suk a través de las redes sociales, caso del Sporting lisboeta, que lo tildó de “golazo”.

Las imágenes de la obra de arte Made in South Korea corrieron como la pólvora y en los mentideros de la redonda portugueses sólo se hablaba del golazo del ex de Marítimo y Nacional, los dos clubes de la isla de Madeira, curiosamente la casa de CR7, su gran ídolo y referente.

El acierto de cara al gol de Suk prosiguió en esta última entrega liguera con una nueva diana frente al Rio Ave en los instantes finales que estuvo a punto de dar la victoria a los setubalenses. Máximo artillero del campeonato portugués ex aequo con Aboubakar (Porto), el ex valencianista Jonás Gutiérrez (Benfica) y su compañero de ataque en Bonfim André Claro, el internacional surcoreano está de dulce y aunque sus registros durante el primer semestre del año con el Vitoria fueron más que aceptables (5 goles en 21 partidos), su explosión definitiva parece haber llegado justo en la que primera campaña que afronta con los verdiblancos desde el pistoletazo de salida de la competición.

suk

Acostumbrado a tumbar barreras en apariencia imposibles, como la de haber sido en 2010 el primer futbolista surcoreano en defender los colores del Ajax de Amsterdam, al que llegó tras superar una prueba y en el que permaneció año y medio (sólo disputó tres encuentros con tan mítica camisola), Suk se tiene tanta fe que acaba de lanzar un nuevo órdago al eter: quiere ser el primer jugador asiático en lucir la elástica del… ¡Real Madrid!.

“Mi objetivo es jugar en el Madrid como Cristiano Ronaldo. Soy un gran admirador suyo y sueño con representar al que es para mí el mejor club del mundo. Quiero ser el primer futbolista asiático en estar a su lado en el Bernabéu. Sé que no es algo sencillo, pero nunca desisto de mis sueños y este lo quiero cumplir al precio que sea”, manifestó tras su exhibición una estrella en ciernes que ya dejó pinceladas de su olfato goleador dos años atrás cuando, nada más estampar su firma por el Marítimo, aterrizó en el José Alvalade para tumbar con un solitario tanto a los Leones del Sporting.

Otro gol suyo in extremis frente al Porto, que sirvió para igualar ante los Dragones en Dos Barreiros, le abriría pocos meses después las puertas del fútbol árabe. Vítor Pereira, el técnico que lo sufrió aquella noche en el banquillo de los blanquiazules, lo reclamó para reforzar el ataque del Al-Ahli saudí. Los de Funchal se embolsaron tres millones de euros por el pase del surcoreano, que no estuvo a la altura de las circunstancias (dos goles en 14 encuentros).

Suk extrañaba tanto la vieja Lusitania que, a la que pudo, se subió a un avión y emprendió el camino de vuelta a Madeira para firmar el pasado verano por el enemigo ancestral de Marítimo: Nacional. La brisa del Atlántico le hizo bien al internacional coreano, que volvió a recuperar sus esencias goleadores (cinco dianas en 19 partidos) antes de emprender, al comienzo del presente año, una nueva aventura con su actual club, el Vitoria Setúbal.

suk 2

Amante de los tatuajes, que cubren por completo sus dos brazos (en el derecho luce el escudo del Ajax y el de la ciudad de Amsterdam), su impresionante puesta en escena de este nuevo ejercicio le ha servido para retornar a la escena internacional con su selección. Uli Stielike le llamó a filas por vez primera desde que está al mando de los Guerreros Taeguk para los compromisos frente a Laos (8-0, con un gol de Suk) y el Líbano (día 8), valederos para la clasificación del Mundial 2018. Sin duda, el otro gran reto en el horizonte profesional de este ambicioso ariete cuyas maneras (salvando las distancias, claro) sobre el verde se aproximan más a las de Benzema que a las de Fernando Llorente.

http://videos.sapo.pt/0eUdpsQbwoI3Qj1ezjVk

Estándar