Ajax, Barça, Holanda, Johan Cruyff

14 MOMENTOS QUE FORJARON LA LEYENDA DEL ’14’ ETERNO

CRUYFF-VAN GAAL

Johan Cruyff, presionado por Louis van Gaal, en un Ajax-Sparta (1982). FOTO: Leo Vogelzang

Hendrik Johannes Cruyff pisó el balón hacia atrás y le cambió el ritmo al fútbol. Su escuálida figura aparecía por todas partes para dirigir, cual general sobre el campo de batalla, a una tropa de melenudos y atléticos peloteros que, primero en el Ajax y luego en la selección holandesa, alteraron para siempre los biorritmos de un deporte que hasta la irrupción del genio de la Linnaeusstraat se jugaba al ralentí.

Johan, un teórico ‘9’ que lucía a la espalda el ’14’ pero que nunca nadie pudo definir a ciencia cierta su posición real en el manto verde, lideró la mayor revolución que se conoce en la historia del balompié moderno aunando una velocidad de crucero jamás vista hasta entonces al preciso juego de salón con el que los pupilos de Rinus Michels deleitaron al mundo en el ocaso de los 60 e inicios de los 70.

Icono mayor barcelonista, padre espiritual del ‘tiqui-taca’ en su versión azulgrana y, por ende, de la selección española campeona del Mundo en Sudáfrica, Cruijff (como se escribe su apellido en holandés) forjó su leyenda de futbolista inmortal antes incluso de aterrizar en nuestro país. Catorce momentos marcaron su camino hacia ese panteón de ilustres en el que también están Pelé, Di Stéfano y Maradona. Pasen y disfruten.

1. FICHÓ POR EL AJAX…. ¡DE BÉISBOL! Johan ingresó en el Ajax el día de su décimo cumpleaños (24 de abril de 1957) tras ser escogido entre 300 niños para formar parte de las categorías inferiores del club. Curiosamente, sus primeros pasos en el equipo de sus amores los daría en el equipo alevín de… ¡béisbol! Al ser el más pequeñito del grupo, lo pusieron a jugar de ‘catcher’. Pero aquello no funcionaba y un buen día su entrenador, viéndole hacer malabares con los pies, le instó a que se cambiara a la sección de fútbol. ¡Sabio consejo!

2 UN INGLÉS LE DA LA ALTERNATIVA CON 17 AÑOS. Asombrado por su calidad y jerarquía, Vic Buckingham, técnico inglés del Ajax, le hará debutar en Groningen (15-11-64) frente al GVAV, al que derrotan por 1-3. Johan tenía 17 años, siete meses y 10 días. Dos meses más tarde, con el cuadro amsterdanés en posiciones de descenso, Buckingham es destituido. Rinus Michels, antiguo jugador del club, se hace cargo de los ‘ajacied’ y se estrena con un 9-3 al MVV Maastricht. El ‘general’ hará de Cruyff el mejor jugador del mundo y juntos revolucionarán el balompié.

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3. DOBLETE EN SU ESTRENO CON LA’ORANJE’. El esperado debut de Cruyff con la selección holandesa se produjo el 7 de septiembre de 1966 en el estadio del Feyenoord, De Kuip, ante Hungría, con la clasificación para la Euro-68 en juego. El choque acaba 2-2 y el ‘flaco’ marca los dos tantos del combinado dirigido por George Kessler. Con la ‘Oranje’ jugará un total de 48 partidos, anotando 33 dianas.

4. LA PRIMERA ROJA, A LOS 19 AÑOS. La polémica acompañó a Cruyff durante toda su carrera. Su carácter altanero le metió en problemas desde bien jovencito. De hecho, su primer revés profesional llegó en su segundo partido como internacional, frente a la República Checa (6-11-66), en forma de tarjeta roja directa. El colegiado alemán, Rudi Glöckner, explicó que “le eché porque me miró con intención de agredirme”. Una década después (9-2-75), La Rosaleda sería testigo de su primera expulsión en el fútbol español. Disconforme con la decisión del colegiado Orrantía Capelastegui, que le mandó a vestuarios por protestar el segundo tanto costasoleño, Johan se vio obligado a abandonar el césped escoltado por la Policía Armada.

5. EUROPA LE DESCUBRE ENTRE TINIEBLAS. El Liverpool visitó el Olímpico de Amsterdam un 7 de diciembre de 1966 en competición europea. Bajo una intensa niebla que casi no permitía seguir desde fuera las evoluciones del juego, el Ajax dio un repaso descomunal al equipo de Bill Shankly (5-1), con un flaquito atacante de apenas 19 años como director de la orquesta ‘ajacied’. Johan marcó dos goles y participó en los otros tres. Pero sería la distinción y elegancia de su manera de interpretar el juego lo que enamoró a todo el continente, empezando por el técnico de los Reds, que al día siguiente pidió a la directiva que intente su fichaje para la siguiente campaña.

6. MÜHREN Y SU IDILIO CON EL ’14’. Cruyff lució el mítico ’14’ a la espalda por vez primera el 30 de octubre del 70. Existen dos versiones sobre el porqué lo eligió: la primera apunta a su enfado porque le dejaron sin el ‘9’ tras una lesión y se lo dieron a Gerrie Mühren. La otra, contada por el propio Mühren, dice que Johan entró el último al vestuario y sus compañeros ya se habían repartido las camisetas del uno al once, así que agarró el ’14’. Como ganaron y Mühren marcó ese día dos goles, Cruyff, supersticioso donde los hubiera, le dejó al partido siguiente el ‘9’ “porque nos fue bien el otro día”. Sea como fuere, su decisión de mantener para siempre el número que le acompañaría en su camino hacia la gloria llegó tres semanas después cuando un Cruyff de otro planeta asestó una zurra inolvidable al AZ’67. Johan anotó seis goles y fue sacado a hombros del viejo De Meer.

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7. TRES CHAMPIONS BAÑADAS EN ORO. La debacle sufrida en el Bernabéu a manos del Milan en la final de la Copa de Europa de 1969 (el Ajax, favorito, cayó por 4-1 ante los italianos) fue paradójicamente la antesala de la consagración planetaria tanto del cuadro amsterdanés como la de su gran vedette. Entre 1971 y 1974, Cruyff ganaría tres Copas de Europa y tres Balones de Oro. El primero llegó después de batir en Wembley al Panathinaikos dirigido por Puskas (2-0). Johan conquistó en Rotterdam su segunda ‘Orejona’ con una exhibición estratosférica ante el Inter de Milán. Pese al expeditivo marcaje de Oriali, anotó los dos tantos del triunfo ‘ajacied’. Un gol de Johny Rep a la Juventus le permitió levantar por tercer año seguido el trofeo en Belgrado.

8. EL PARTIDO PERFECTO, SEGÚN KISSINGER. Holanda confirmó el cambio de guardia al frente del fútbol mundial pasando por encima de Brasil en Dortmund (2-0), victoria que clasificó a la ‘Naranja Mecánica’ para la final del Mundial de Alemania 74. La ‘Oranje’, ese día de blanco, desarboló a los vigentes campeones en medio de una lluvia torrencial. Cruyff marca el gol que selló el triunfo con una acrobacia inverosímil que superó al meta Leao. Presente en el palco de autoridades, el secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, gran amante del balompié, confesó haber disfrutado del “mejor partido que he visto en mi vida”.

9. 26 TOQUES EN 1’ Y AQUEL ESLÁLOM A VOGTS. Holanda se mide a Alemania en la Final del Mundial de 1974. La ‘Naranja Mecánica’ arrancó el mítico duelo con una jugada de 26 toques que acabó en penalti de Berti Vogts sobre Cruyff tras un eslálom vertiginoso del genio tulipán que provocó, al pisar el área, la zancadilla del áspero zaguero del Borussia Mönchengladbach. ¡Y Alemania no había tocado el balón! Neeskens puso por delante a Holanda, aunque la ‘Mannschaft’ remontaría con goles de Breitner y Bonhof para llevarse el título. Pese a la amargura de la derrota ante sus grandes enemigos nada más finalizar el choque, Cruyff, genio y figura, presumió de por vida de aquel segundo puesto. ”Siempre me he preguntado si cambiaría el subcampeonato del mundo del 74 y los elogios que recibimos, por el título en sí. Creo que no porque aún hoy se nos recuerda más que a los campeones”.

10. MICHELS SE LO BIRLÓ AL REAL MADRID. Cruyff fichó por el Barça en octubre de 1973 a espaldas del Ajax, que había negociado su traspaso con el Real Madrid. Rinus Michels, por entonces ya técnico azulgrana, le convenció para que recalase en el equipo de la Ciudad Condal. Fiel a su irredento e ingobernable carácter, Johan optó por seguir los pasos de su mentor en el Ajax y se presentó en el Camp Nou para firmar el contrato que le uniría al club catalán por cinco temporadas. Debutó ante el Granada (28-10-73) y marcó dos goles.

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11. AL FEYENOORD POR UNAS CRÍTICAS. Después de ganar la liga holandesa por segunda año consecutivo en su segunda etapa con el Ajax, Cruyff es criticado por su presidente, Ton Harmsen, quien cree que está ya acabado. En respuesta, ‘el flaco’ se marcha y decide fichar por su máximo rival, el Feyenoord de Rotterdam, al que hará campeón a la siguiente temporada. Sus números con el Ajax son inigualables: 275 partidos oficiales y 204 goles.

12. SE HIZO ENTRENADOR POR UNOS… ¡CERDOS!. Como lo oyen. Cruyff había decidido alejarse de las canchas toda vez que colgó las botas y dedicarse a sus negocios. Pero fue precisamente un revés empresarial lo que le llevó a dar un giro de 180 grados a sus planes primigenios. “Cuando te retiras existe una sensación de vacío. Te sientes perdido. Yo a los 36 años hice terribles inversiones: ¡crianza de cerdos! Todavía me resisto a creer que hice algo así. Pero sí, lo hice. Fue algo que me ayudó a tomar conciencia de la realidad. Así que me dije: deja los puercos, tu mundo es el fútbol… Y entonces me puse a entrenar”, confesó.

13. OTRA REVOLUCIÓN DESDE EL BANQUILLO. El Ajax le ofrece en 1984 la dirección deportiva e inicia un proyecto de remodelación de las estructuras del club: impone el 3-4-3 en todas las categorías inferiores, algo que hará también cuando llegue al Barça años más tarde. Con Van Basten como referente de una joven escuadra en la que también destacan Frank Rijkaard y Ronald Koeman, gana dos Copas de Holanda y su primer título continental como técnico en 1987 tras batir al Lokomotiv de Leipzig en la final de la Recopa, jugada en Atenas. Esa noche Johan hace debutar sobre la hora al último diamante de la cantera ‘ajacied’: Dennis Bergkamp.

14. EL AJAX RETIRÓ SU NÚMERO MÁGICO. La directiva ajacied decidió en 2008 retirar para siempre la camiseta con el número 14 como tributo a su mejor futbolista de siempre por los servicios prestados a la gloriosa entidad amsterdanesa. Semejante decisión, lejos de satisfacer a Cruyff, lo contrarió. “Me extraña que retiren el ’14’ en mi honor. En vez de eso, se debería dar al mejor jugador de tu equipo el número que llevaba tu futbolista más importante”. Siempre Johan.

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AZ Alkmaar, Dinastía, Eredivisie, Holanda, Robert Mühren

EL ÚLTIMO ESLABÓN DE LA DINASTÍA MÜHREN

robert Muhren 2Irreverente como Gerrie, frío y preciso como Arnold, rápido como Jan, sagaz como el viejo Pé (célebre speaker del club de su pueblo). Robert Mühren luce con orgullo a la espalda uno de los más ilustres apellidos en la historia del fútbol holandés.

Entre otras cosas, porque el nuevo delantero del AZ Alkmaar es un fiel y digno heredero de una verdadera dinastía nacida en Alemania durante la Baja Edad Media (originariamente conocidos como Moere) y que acabó aterrizando en el hermoso pueblecito pesquero tulipán de Volendam a comienzos de la pasada centuria de la mano de su bisabuelo Arnold, maestro de profesión.

Su recién estrenado estatus de goleador en la Eredivisie (anotó el primer tanto frente al FC Twente en el duelo estelar de la última jornada liguera) no ha alterado un ápice el carácter ni los hábitos de un tipo que, pese a haber alcanzado su particular Everest profesional a los 25 años, sigue haciendo gala de esos valores auténticos que mamó desde crío en el nido que el numeroso clan tenía en Master Mührenlaan, la calle que lleva el nombre del patriarca moderno de los Mühren y en la que el atacante, fichado por apenas 300.000 euros como una petición expresa de Marco van Basten, tiene actualmente su propia morada.

El trabajo duro, la humildad y una sencillez extrema definen al que fuera la pasada campaña tercer máximo artillero de la Segunda neerlandesa (Eerste Divisie) anotando 25 dianas para el equipo de su pueblo. “¿Qué entiendo yo por comportamiento normal? Por ejemplo, limpiar tu plato después de comer”, respondió Robert a Dennis Haar, uno de los técnicos del cuadro de Alkmaar, ahora bajo el mando de John van den Brom, después de su primer entrenamiento en el AFAS Stadion, hace poco más de un mes.

En ese corto espacio de tiempo, la vida del sobrino de Gerrie y Arnold, dos mitos de aquel Ajax irrepetible de principios de los 70 y de la Oranje, o de Jan, que como los otros dos también inició su carrera en el Volendam para luego cambiar de rol y convertirse en un reputado cantante y guitarrista, ha sufrido un giro termidoriano que el propio Robert está digiriendo con mucha cautela.

Lo que peor lleva hasta la fecha es el haber tenido que cambiar su querida bicicleta, que usaba para moverse por Volendam cómodamente e ir a entrenar, por el Audi que le ha entregado el patrocinador de su nuevo equipo, a la sazón su primer coche, para desplazarse a diario hasta la afamada ciudad del queso, en un trayecto de sólo media hora.

Si hay algo en lo que la historia de Robert difiere de la de sus afamados tíos es en la total ausencia de necesidad de abandonar su terruño para demostrar al mundo de lo que es capaz de hacer con una pelota en los pies, que por cierto maneja a las mil maravillas. Tanto es así que tras pasar cuatro años en las categorías inferiores del Ajax, a donde llegó de la mano de Arnold, decidió abandonar De Toekomst harto de chupar banquillo.

IMG_3054Tenía entonces casi 20 años, pero no dudó un instante en renunciar a su gran pasión, por falta de oportunidades, y pegar la vuelta a casa para trabajar como operario junto a sus amigos en el almacén de Bart Smit, una empresa dedicada a la fabricación de juguetes para niños. “Apilaba cajas, rellenaba formularios, conducía un montacargas y tenía de 15 a 20 semanas al año de vacaciones… Un paraíso”, recuerda.

Allí estuvo hasta hace poco más de un año, cuando el Volendam, en el que jugaba con ficha amateur desde 2011, se decidió a pagarle lo suficiente para que su mente se centrara únicamente en destrozar las porterías enemigas.

Su apetito goleador fue creciendo de forma geométrica al tiempo que sus virtudes como delantero se iban puliendo de a poquito, pero con la certeza de estar adquiriendo un bouquet cada día más perfecto en el noble arte de la definición. Con paciencia y serenidad, sin la presión de quien está convencido de haber dejado pasar todos los trenes posibles hacia la gloria, llegó el día en el que Holanda entera se dio de bruces con el eslabón perdido de los Mühren.

DOBLETE A LA MEMORIA DE SU TÍO GERRIE

A principios de la pasada temporada, el Volendam visitó el Amsterdam ArenA en partido de Copa. El galáctico coliseo capitalino vistió sus mejores ropajes para homenajear a Gerrie Mühren, fallecido pocos días atrás, sin saber que su sobrino llegaba dispuesto a rendirle tributo a su manera.

La hinchada ajacied reparó desde el primer minuto en el único rival que lucía un crespón negro en su camiseta naranja, la misma que también había vestido su tío (ex del Betis, entre otros) al comienzo de su fantástica carrera profesional que le llevaría a ser uno de los líderes, junto a Johan Cruyff, de aquella maravillosa orquesta que conquistó tres años seguidos la Copa de Europa a principios de los años 70.

Pese al monumental enfado de Robert con su club por no secundar su particular iniciativa, el 10 del Volendam se las apañó para forzar la prórroga e incluso adelantar en la misma a la Otra Oranje. El Ajax se repuso a los dos zarpazos del centro delantero naranja y se impuso por 4-2, pero todo el país reparó esa noche en la mística unión entre el cielo y la tierra que habían protagonizado los Mühren.

robert Muhren 3Robert, a la sazón un delantero ambidiestro de gran movilidad por todo el frente del ataque a pesar de la corpulencia derivada de su 1.80, ya no abandonaría su idilio con las mallas en todo el curso. Sus 25 conquistas en Liga apenas fueron mejoradas por las 30 de Lars Veldwijk (Excelsior) y las 27 de Ruud Boymans (Willem II), pero para entonces su nombre ya figuraba con letras rojas en las agendas de varios conjuntos de la máxima categoría.

Aún así le costó decidirse a dar el salto a la élite, que se produjo ya con la presente temporada comenzada y después de haber firmado seis tantos en las cuatro primeras jornadas de la Jupiler League (Segunda holandesa). Robert decía adiós a su querido Kras Stadion luego de tres campañas en las que anotó 55 goles en 111 partidos con el primer equipo Oranje.

La llamada de Van Basten, antiguo compañero en la selección de su tío Arnold (precisamente quien le puso aquella parábola en la final de la Euro 88 que acabó en la mejor volea de la historia), jugó muy en favor del AZ, pero aún más los escasos 31 kilómetros que separan Volendam de Alkmaar, lo que permitiría a Robert seguir viviendo en su pueblo y alterar lo menos posible su ritmo sosegado, en las antípodas del divismo y las alharacas de la inmensa mayoría de los profesionales del balompié contemporáneo.

“Una firma deportiva me ha hecho una oferta para lucir sus botas, y eso está bien, pero esos colores tan brillantes que tienen la mayoría de ellas no van conmigo. Tampoco soy de llevar tatuajes, peinados extraños, celebrar mis goles haciendo un corazón o hacer gestos para responder a los vítores de la grada. Mi perfil es más normal, más de toda la vida. No creo que deba cambiar y volverme loco por el simple hecho de jugar en Primera división con el AZ”, confesó hace unos días.

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Arnold y Gerrie, tras ganar la Copa de Europa con el Ajax en 1973.

Arnold, Gerrie y Jan Mühren, con el Volendam, en 1970

Arnold, Gerrie y Jan Mühren, con el Volendam, en 1970

Reconoció Robert que el día que se estrenó con la elástica roja de los de Alkmaar no pudo evitar acordarse de todo el clan futbolero familiar, empezando por su padre Peter, el único que no logró hacer carrera profesional a pesar de que, según cuentan por sus pagos, era el más talentoso de los cuatro hermanos.

A sus tíos Arnold (Volendam, Twente, Ajax, Ipswich, Man United), Jan (Volendam) y el fallecido Gerrie (Volendam, Ajax, Betis, MVV, Seiko HK, DS’79) siempre les agradecerá los buenos consejos que le dieron desde pequeño y el inolvidable recuerdo de los partidos improvisados en el jardín del hogar de su abuelo paterno. “Me enseñaron a amar el fútbol y a disfrutarlo desde la simplicidad y la sencillez. Gerrie era un mago con el balón, Arnold siempre estaba en el sitio justo y te daba la pelota en el sitio perfecto y Jan era puro nervio y velocidad. La mayoría de lo que sé de este deporte se lo debo a ellos y a mi padre”.

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